Presupuestos
Cómo hacer un presupuesto freelance que proteja tu margen
Una guía práctica para pasar de horas estimadas a precio mínimo, recomendado y condiciones claras.
Empieza por el coste real, no por la cifra que suena bien
Un presupuesto rentable no empieza con una cantidad redonda. Empieza calculando horas de ejecución, reuniones, gestión, revisiones, costes directos y el riesgo de que el alcance cambie.
Si una cifra parece competitiva pero no cubre tu tiempo no facturable, acabará presionando tu margen aunque el cliente acepte rápido.
Separa precio mínimo y precio recomendado
El precio mínimo marca el suelo: por debajo de ahí el proyecto deja de ser sostenible. El precio recomendado añade margen para imprevistos, desviaciones y negociación.
Separar ambos importes te ayuda a negociar con menos improvisación. Si el cliente pide bajar, la conversación debería ir acompañada de reducción de alcance.
Incluye condiciones antes de enviar
Un buen presupuesto no solo tiene precio. También define revisiones incluidas, plazos, entregables, condiciones de pago y qué queda fuera.
Cuanto más ambiguo sea el alcance, más importante es reflejar condiciones. La claridad protege la relación y la rentabilidad.
Siguiente paso
Puedes aplicar esta idea con una herramienta de Margenio y convertir el cálculo en una decisión más clara antes de responder al cliente.
Estos cálculos son estimaciones generales y no sustituyen el asesoramiento de una gestoría, asesor fiscal o profesional financiero. Los impuestos, cuotas y obligaciones pueden variar según tu situación personal.